LAS LÁGRIMAS DE CRISTINA


08 Jul

*(Cristina: femenino. Seguidora de Christos, o femenino de Christos, que significa el ser anunciado o ungido)

Todas las historias que he escrito, y que escribiré en mi vida, forman parte de una sola gran historia. Ésta es y será su introducción, la forma en la que empieza todo. Cuando alguien la lea, si es que sucede alguna vez, se contará:

"Cristina sufrió muchas veces por amor. Infinitas veces. Día tras día, vida tras vida, realidad tras realidad posible. Llegó el día en que se aburrió de sufrir, y decidió averiguar qué era el amor.

Se dio cuenta que en las realidades en las que era feliz por amor, alguien tenía que recordarlo, y ése alguien no podía ser ella misma o si no sufriría por amor. Eso le dio pena, porque quien recordara su historia no podría sentir el amor también, sino sólo su recuerdo al verlo en ella y no en él.

Cristina luchó por evadir esta pena compasiva por ese alguien. Ella quería encontrar la forma de tener el amor, pero que ese alguien también lo tuviera, pero al parecer era imposible. Intentó realidad tras realidad, vida tras vida, día tras día, pero sin resultados.

Al final, se rindió.

Lo que ella no sabía, era que ése alguien sería feliz de que ella encontrara el amor, precisamente en ella misma, y escribiría esta historia. Cristina tampoco sabía que en esa realidad quizás ella no se llamaría Cristina, o que nada le aseguraba que en alguna de esas vidas iba a poder leer esta historia.

Cuando Cristina leyera esta historia, iban a poder estar los dos enamorados. Porque este escritor se dio cuenta que el mismo amor de Cristina podría manifestarse en su realidad, por medio de esta historia.

Si Cristina la leyera (pero en esa realidad en que lo hiciera ella no necesariamente se llamaría Cristina, aunque quizás querría llamarse Cristina por otros designios del destino), podría también darse cuenta que puede tener el amor sin perderlo, ya que sólo vería un cuento sin sentido, pero en el fondo sabría que es su amor, si el escritor tuviese el talento de mostrárselo.

Aquí está el escritor de ese cuento.

Este escritor llorará, pero está bien, porque sus lágrimas son el amor que se manifiesta del otro lado, en la vida de Cristina, evitando así que ella llore.

Pero si es que alguna vez, quizás en alguna realidad, quizás en ésta, Cristina lee este cuento, podría darse cuenta que la existencia de ambos entendiendo este cuento es la prueba de la existencia del amor, que tanto Cristina y él buscaban."

PD: sólo déjame escuchar tu amarilla y brillante historia, Cristina, una y otra vez, derramando mis lágrimas de felicidad negras.


Texto: David Rodríguez