CAMBIOS EN LA FORMA DE COMUNICARNOS


08 Jul

Por norma general, para escribir sobre cambios profundos en la forma de comunicarnos deberíamos esperar por lo menos un par de décadas, recabar antecedentes y analizar a través de complejas fórmulas buscando la objetividad. No obstante, en la actualidad la tecnología, sobre todo la relacionada a las comunicaciones, avanza a paso ligero, tanto así que no acabamos de adaptarnos a una cuando ya ha surgido otra. No es necesario esperar décadas para hacer una pausa y analizar el camino ya avanzado.

No hay que confundirse, no se trata de que nuevas formas de comunicarse emerjan todo el tiempo, sino de plataformas de comunicación con sus propias normas y limitaciones, haciendo uso de sistemas de comunicación ya existentes. Tampoco es necesario escarbar tan atrás.

Para cualquier nacido después de 1985 no es desconocido MSN, Messenger, un programa de mensajería que surgió en 1999 y que revolucionó las comunicaciones a través de la mensajería instantánea de libre acceso. Para hacer uso de este programa era necesario crear una cuenta de Hotmail, correo electrónico, a través del cual se accedía al software desde un PC con Microsoft Windows 98, ME, 2000 o XP (de todas formas, con el tiempo aparecieron programas que permitían acceder al servicio de mensajería a través de páginas web y otros sistemas operativos, como es el caso de “Emesene”, que funcionaba para Linux).

El primer antecedente de MSN son los SMS, que popularizaron el concepto de “texting”, al principio entre computadoras y más tarde a través de telefonía celular. Los primeros aparatos de telefonía móvil surgidos en la década de los ’80 eran grandes y pesados, y tuvieron que pasar varios años antes que fueran capaces de integrar un teclado y pantalla con una resolución suficiente para integrar la mensajería. Aún los primeros equipos capaces de ello son legendarios por su enorme capacidad para aguantar caídas.

Los SMS o Short Message Service, servicio inventado en 1985 por Matti Makkonen (junto al Sistema Global para las Comunicaciones Móviles, GSM, por sus siglas en inglés), eran extremadamente limitados, aún hoy, pues consisten en un “tren de datos” que tiene una extensión máxima de entre 140 y 160 caracteres. Por ende, el lenguaje “chat” nació como una forma de optimizar al máximo la cantidad de información capaz de ser entregada en un solo SMS, popular principalmente entre usuarios jóvenes. Esta forma abreviada de lenguaje se popularizaría y adaptaría a los distintos idiomas posibles a contar de entonces.

La iconografía ligada al lenguaje chat, los emoticones o emoticonos tan populares en estos días, surge de esta primera etapa de evolución del lenguaje en su tendencia a la abreviación; los signos de puntuación de pronto se reinventan para expresar emociones, más allá de la simple exclamación, interrogación o los finales abiertos que proponen los puntos suspensivos. Ahora al sumar dos puntos y un paréntesis se puede construir una carita feliz o triste, una resignificación simple e intuitiva que se traduce en un gran salto en términos comunicativos. Técnicamente, se les considera un neologismo, y se componen exclusivamente de caracteres ASCII (un código de caracteres basado en el alfabeto latino creado por el Instituto Estadounidense de Estándares Nacionales, ANSI, en 1963, como una evolución de los conjuntos de códigos utilizados en telegrafía). La propia palabra “emoticono” nace de la unión de los conceptos emoción e ícono. Aunque parezca que este tipo de comunicación es moderna, lo cierto es que se utiliza desde la década de 1940, teniendo su antecedente más remoto en una publicación de la revista Puck en 1881. Sin embargo, no sería hasta 1982 que el científico estadounidense Scott Fahlman utilizaría el conjunto de caracteres “: -)” para señalar que un mensaje enviado contenía una broma, en respuesta a una sugerencia de Neil Swartz de usar “( * )” con el mismo fin. Como bien dice Neil deGrasse Tyson, “that change everything” (eso lo cambió todo).

Microsoft se percata tempranamente del valor que tendría la inclusión de esta iconografía en sus servicios de mensajería y lo integra en su sistema operativo, para más tarde ser uno de los principales atractivos de MSN. Con la aparición de este servicio integrado, pronto surgirían muchos otros servicios similares.

Anterior a la mensajería instantánea, y prueba de la increíble necesidad que el ser humano experimenta por escribir, aparecen los diarios en línea. En vez de ser un diario íntimo, guardado celosamente en un cajón alejado de la luz, los diarios en línea eran páginas abiertas a la red, donde cualquier usuario con acceso a Internet podía leer lo que estos pioneros escribían sobre su vida personal, a veces a diario. Justin Hall, quien comenzó a escribir en línea en 1994, es considerado uno de los primeros blogueros de la historia. Recordemos que en esta primera etapa del uso masivo de Internet no existían muchos servicios que ofrecieran herramientas de edición y publicación de textos, la mayoría de los sitios web disponibles en aquella época correspondían a páginas corporativas, de empresas capaces de pagarlo.

Una vez que la redacción de diarios en línea se volvió algo popular, compañías como Open Diary, LiveJournal y Diaryland comenzaron a ofrecer el servicio de forma regular, entre 1994 y 1999, fecha en que Evan Williams y Meg Hourihan lanzaron Blogger.com, que luego sería comprado por Google, en 2003. Posteriormente, el estilo de vida ligado a los blogs se popularizaría y muchos de los primeros exponentes en el área verían desarrolladas sus carreras en medios de comunicación regulares, abriendo de alguna forma una nueva rama de escritura, convirtiendo a los blogueros en una evolución de los columnistas en medios de prensa escrita, potenciando el oficio del periodista.

Así las cosas, volvemos al auge de MSN. Pronto la mensajería instantánea se quedaría corta sólo haciendo uso de textos y emoticones, por ende, la apuesta sería ir por más. En poco tiempo el servicio integró emoticones en movimiento y se sumaron complementos para personalizarlos. Más tarde se sumaría la posibilidad de realizar llamadas y videollamadas. Lamentablemente para MSN, otra compañía llamada Skype, ya había superado los servicios ofrecidos por Microsoft en términos de videollamadas. Messenger intentó competir, evolucionando a Windows Live Messenger, pero en 2003 Microsoft decidió abandonar la competencia y comprar Skype. Para 2005 el servicio de MSN desaparecería para siempre.

No obstante, otras cosas ocurrían en el universo virtual de Internet. Los blogs, tan populares entre los ’90 y principios de la década del 2000 también comenzaban a evolucionar, ya no sólo había interesados en publicar textos, sino que había quienes deseaban comunicarse a través de fotografías. Nacen así los blogs fotográficos.

En mayo de 2002 se crea Fotolog, el primer blog fotográfico gratuito. Pero además tenía otra ventaja, no simplemente permitía llevar un blog basado en fotografías, sino además compartirlas con amigos. El simple hecho de crear abiertamente una comunidad donde compartir fotografías y poder comentarlas y compartir experiencias con amigos fue un salto enorme.

El concepto tuvo un éxito único y tremendamente explosivo en toda América. Hacia comienzos de 2005 la página superó el millón de usuarios, gran parte de ellos latinoamericanos. Sorprendentemente, entre enero y febrero de ese año Estados Unidos había perdido el primer lugar y había sido catapultado a la tercera mayoría, después de Brasil (35% de los usuarios totales) y Chile (9% de los usuarios). Sin embargo, su éxito no duraría mucho.

En febrero de 2004, en la Universidad de Harvard, Mark Zuckerberg y algunos de sus compañeros habían creado Facebook, con la finalidad de entregar a su comunidad universitaria una plataforma donde compartir fotografías y comentarlas como en un blog, sólo que en vez de ser una página individual para cada usuario creaban el concepto de “perfil”. Fotolog tenía los días contados.

Pese a que Fotolog había alcanzado un éxito rotundo durante 2005, para marzo de 2006 Facebook ya valía más de 1.000 millones de dólares, oferta que fue declinada. No obstante, a finales de 2007 habían vendido el 1,6% de la compañía a Microsoft, por la nada despreciable suma de 240 millones de dólares.

A mediados de 2009, Zuckerberg comunicaba al mundo que Facebook había alcanzado los 250 millones de usuarios. La página había combinado los diarios online, los blogs y los fotoblogs e iba por más.

Paralelamente, en 2006 Jack Dorsey había creado Twitter, bajo el concepto de “microblog”, haciendo uso de los 140 caracteres que ya conocíamos desde los SMS. Esto volvía a revitalizar el género que de alguna forma la aparición de Facebook había dejado obsoleto. Pero hay más.

En 2007 se crea Tumblr, considerado más que una red una herramienta social donde los usuarios pueden personalizar su blog con más libertad que en cualquier otro sitio conocido hasta la fecha, superando al hasta entonces poderoso Wordpress. Poco más adelante, hacia fines de 2010, Kevin Systrom y Mike Krieger crean Instagram, una nueva red que venía a homenajear el formato cuadrado de las Kodak Instamatic y las Polaroid, sumado a otra serie de particularidades que harían de esta una de las redes sociales más utilizadas a nivel mundial, junto con las antes descritas.

Sí, puede que hayamos dejado algunas afuera, como Linkedin, Snapchat o Youtube, pero es porque estas últimas tienen una particularidad: hoy en día trabajan en paralelo. Cada una de estas páginas tiene sus propias y llamativas características que hacen de ellas herramientas únicas de comunicación y difusión de información, lo que despertó el interés de las grandes mentes del marketing y la publicidad a nivel mundial a tal punto que descubrieron que era una idea ridícula hacerlas competir. Sin ir más lejos, hoy desde cualquier cuenta de Instagram es posible compartir un post tanto en esta red como en Facebook, Twitter y Tumblr al mismo tiempo.

La última gran revolución que se introdujo a esta compleja red de herramientas de comunicación social fue la transmisión de videos en tiempo real, el conocido “streaming”, que permite compartir videos en buena calidad y con poca latencia. Facebook introdujo la nueva característica en 2016, logrando un éxito rotundo a nivel mundial.

Y así llegamos hasta nuestros días, donde cualquier persona con acceso a Internet puede disfrutar de los servicios gratuitos que ofrecen las redes para compartir en comunidades virtuales de todas partes del mundo y en casi todos los idiomas.

En sólo 2 décadas el desarrollo de la tecnología y el surgimiento de múltiples plataformas logró cambiar la forma de comunicarnos para siempre, pero los recursos siempre son los mismos: texto, imágenes, audio y video, sólo que en diferentes tiempos y de formas variadas. La magia está en hacer cosas diferentes haciendo uso de los recursos que ya existen.

¿Por qué es importante entonces que existan estas redes, herramientas y plataformas de comunicación? La respuesta es simple. No comunicamos la realidad que ya existe, sino que vamos creando la realidad en la medida que la comunicamos. Los textos, imágenes, sonidos y videos que vemos, comentamos y compartimos a diario son aquellos elementos que nos permiten percibir lo que sucede a nuestro alrededor, configurando así lo que llamamos realidad.

Cabe hacerse entonces una última pregunta: si la realidad que percibimos está basada en elementos fugaces e intangibles como los que ofrece Internet, ¿qué tan seguros podemos estar que realidad es auténticamente real?


Texto: Fabián Rodríguez R.