EL CAMBIO SOCIAL QUE GENERA EL STREAMING


08 Jul

Desde los albores del Internet, el desafío siempre ha sido transmitir información desde un punto A a un punto B, con rapidez. En un principio, debido al limitado desarrollo de la tecnología, las primeras comunicaciones a través de esta vía consistieron en textos simples, conversaciones entre usuarios de computadoras.

Es necesario considerar que al enviar información a través de la red lo que se hace es codificar el mensaje, enviarlo, y al recibirlo otro usuario, es decodificado y transformado en signos (tarea que realiza el ordenador). Mientras más largo el mensaje, mayor cantidad de datos. Un mensaje simple, solo con textos, es más “liviano” que un mensaje de audio o imágenes. Por ende, un mensaje en video, que combina audio y secuencias de imágenes, es mucho más “pesado”. En otras palabras, mientras más complejo el mensaje, mayor cantidad de datos y más “peso” tiene (medido en bytes, kilobytes, megabytes, gigabytes, terabytes, etc.).

Durante de la década de los ’90, y con la proliferación de la industria informática, la computadora deja de ser un objeto tecnológico de elite y pasa a ser un objeto de uso doméstico. Paralelamente, en todo el mundo comienza a extenderse la red Internet, primero en las capitales y luego hasta los lugares más extremos de la tierra.

Esta red no sólo evoluciona en distancia y cantidad de usuarios, también lo hace respecto a la cantidad de datos que puede recibir o enviar un usuario. En un principio, por ejemplo, existían planes de Internet que partían en los 100Kbps, en cambio en el presente existen redes domésticas de hasta 100Mbps (1000 veces más capacidad de transmisión de datos), y probablemente en los próximos años nuestros 100Mbps sean recordados de la misma forma que los 100Kbps del pasado, debido a la rapidez con que evoluciona la tecnología.

¿Qué significa mayor potencial de transmisión de datos?

Al tener la capacidad de transmitir mayor cantidad de datos, ya sea en líneas domésticas o móviles, se abre la posibilidad de acceder a otros servicios, que estuvieron en pausa, esperando el momento en que el desarrollo de la tecnología fuera capaz de “soportar” una carga mayor de trabajo a través de la red.

Uno de estos servicios es el Streaming, que se define como la distribución digital de contenido multimedia a través de una red de computadoras, de modo que el usuario utiliza el producto a la vez que se descarga. Esencialmente, se ha hecho popular el servicio de Streaming de video, cuyo máximo representante es la empresa Netflix, quien retransmite documentales, series y películas, servicio que logró desplazar por completo el servicio de renta de VHS y DVD que ofrecía Blockbuster.

Cabe en este punto destacar la diferencia entre transmisión y retransmisión. En la primera, un ordenador o dispositivo móvil emite datos hacia la red a la vez que se van codificando; mientras en la segunda, los datos que se transmiten ya habían sido almacenados previamente en un “búfer”, de forma que la transmisión es más estable. Es, más o menos, la misma función que cumple un capacitor en un circuito eléctrico.

Los servicios de retransmisión vía Streaming se han vuelto tremendamente populares desde hace aproximadamente una década, principalmente entre empresas como Facebook, Youtube, Twitch e Instagram, quienes han integrado la transmisión en vivo como uno más de sus servicios gratuitos, disponibles para todos los usuarios que cuenten con dispositivos compatibles con el servicio, y en algunos casos del software editor encargado de codificar y transmitir.

Este prolífico desarrollo se puede interpretar como un nivel de madurez altísimo, considerando el gran impacto de la red a nivel global, a tal punto que se ha convertido en un elemento necesario para la convivencia en sociedad, para el desarrollo logístico de la economía, transportes, comunicaciones, etc.

La asimilación de los cambios que trae consigo este desarrollo ha sido una constante y ha tenido un fuerte impacto en la sociedad; resulta familiar el término “nativos digitales” para quienes hayan nacido desde la década de los ’90 en adelante. Pese a que los nacidos antes de esta fecha no caben dentro de este calificativo, sí son usuarios regulares y han logrado asimilar perfectamente el uso de dispositivos móviles, notebooks, tablets y smartTV’s, entre otros, integrando su uso a la vida cotidiana.

El cambio social

Hasta hace algún tiempo, el uso de canales de comunicación como las Redes Sociales se consideraba poco confiable, e incluso, se desacreditaba a quienes difundieran información “oficial” a través de estas vías. No obstante, redes sociales como Twitter lograron instalarse como canales de comunicación fiables (en cuentas “verificadas”), complementando eventos, transmisiones en programas de televisión, radio, e incluso prensa escrita, además de múltiples cuentas

Facebook poco a poco se fue poblando de cuentas “oficiales” de medios de comunicación establecidos, donde dan bajada a la información disponible en sus páginas web, además de complementarla con toda clase de material multimedia.

Asimismo, el Streaming poco a poco ha ido ganando lugar en la red de Internet y sus usuarios, siendo posible incluso transmitir en vivo desde un teléfono móvil habilitado para ello (prácticamente todos los teléfonos del mercado). Conciertos, charlas, seminarios, discusiones parlamentarias, obras de teatro e incluso cine son sólo algunos de los tipos de transmisión vía Streaming que se puede encontrar en redes como Youtube y Twitch, desde todas partes del mundo, y en todos los idiomas.

Sin ir más lejos, en Chile, las transmisiones oficiales realizadas vía Streaming por Sebastián Piñera, quien asumió el 11 de marzo la Presidencia de Chile, dan un giro al paradigma actual sobre el uso del Streaming como un canal oficial de transmisión que de alguna forma da la espalda a la televisión como el único medio capaz de transmitir una información oficial, de carácter masivo y disponible para todo el territorio nacional, y que además tiene la ventaja de estar disponible casi instantáneamente al terminar la transmisión.

Este cambio de paradigma abre una interrogante respecto al uso del Streaming y su salto para convertirse en un canal oficial de gobierno; también sobre una preocupación por alcanzar a un amplio segmento de la población que hoy se comunica a través de estos canales informativos, una estrategia comunicativa que busca adaptarse a una sociedad cambiante y demandante.


Texto y fotografía: Fabián Rodríguez R.