EL MODELO PAREDÓN


08 Jul

El Modelo Paredón

Prof. Fabián Rodríguez R.

Emprender. Del lat. In, ‘en’ y prendĕre ‘coger’.

tr. Acometer y comenzar una obra, un negocio, un empeño, especialmente si encierran dificultad o peligro.

2. tr. desus. Prender fuego.

RAE, 2018.

 

Decidirse a ir tras la presea del Emprendedor es un trabajo arduo y que no siempre resulta del modo que esperamos; algunos se deciden por convicción, por mostrar al mundo una idea única; otros lo hacen por ambición, por tener más de lo que un empleo común puede ofrecer; otros por libertad, por tener el poder y la responsabilidad de decidir qué acciones llevar a cabo para que la empresa logre posicionarse y ser conocida; sin embargo, el grueso de quienes deciden Emprender, lo hace por necesidad.

Según datos del Instituto Nacional de Estadísticas (2017), en Chile, 1.866.020 personas se encuentran en la categoría de Empleos por cuenta propia, lo que representa un 6.7% de la población del país. Si se compara esta cifra con las cifras de desempleo, calza casi perfectamente, puesto que el índice nacional varía entre un 6 y 7%. Según el INE, la expansión del fenómeno del Emprendimiento es “el principal impulsor de la ocupación en el país”. Y se entiende el por qué al analizar estas cifras.  

A esto se suma que, en contraposición, los empleos formales han dejado de crecer en el país. ¿Cómo se traduce esto? En palabras simples, no hay tal cantidad de empresas capaces de ofrecer empleo a todos los ciudadanos. De ser así, el país se encontraría en “pleno empleo”, algo prácticamente imposible; Qatar es el país que mayor tasa de ocupación tiene, con un 87.5%. Esta cifra, no obstante, habla de la población específica entre 15 y 64 años, por lo tanto, su tasa de desempleo es apenas 0.3%. Su antítesis sería España, país que luego de alcanzar un 26.6% de desempleo en 2013, alcanza en 2018 un 17.1%.

El Estado, específicamente el Ministerio de Economía (MINECON), es consciente de este fenómeno. Comprenden que no pueden financiar el levantamiento de empresas estatales que aseguren más plazas de empleo ni pueden obligar a inversionistas a establecerse en el país. Entonces, la solución es una sola: crear programas de apoyo al Emprendimiento. Así nace CORFO, una agencia del Gobierno de Chile, dependiente del MINECON, a cargo de apoyar tanto al emprendimiento como la innovación y la competitividad del país junto con fortalecer el capital humano y las capacidades tecnológicas. ¿Problema resuelto? Por supuesto que no.

También faltaban oficinas que se encargaran de enseñarle al Emprendedor cómo postular a los fondos de CORFO para que sus proyectos pudieran concretarse. Aparecieron entonces las Incubadoras de Negocios. Pero además era necesario que los Emprendedores pudieran trabajar en una oficina adecuada, para desarrollar su proyecto, con todo lo que una oficina necesita (espacios, servicios básicos, conexión a Internet, etc.). Así nacieron los Coworks. Y luego, también, híbridos entre ambos. El Gobierno, preocupado no sólo por disminuir la tasa de desempleo sino además de elevar el estándar de Emprendimiento, entregó a estos espacios la misión de educar, apoyar e incluso patrocinar a los Emprendedores, dándoles fondos para poder llevar a cabo esta misión y así subsistir. Es por ello que es conveniente para estos espacios que un Emprendedor logre adjudicarse un determinado fondo bajo su patrocinio, se traduce en recursos frescos. Una simbiosis económica.

Pero no sólo se requiere tener una entidad estatal preocupada por este aspecto, ni un “ecosistema” de incubadoras de negocios, coworks y oficinas destinadas a apoyar al Emprendedor, también se requiere una guía menos compleja y con más sentido lógico para apoyar a quien desee Emprender. Es el motivo principal de este escrito; presentar un modelo de desarrollo empresarial capaz de ajustarse a cualquier Emprendimiento, en palabras simples, y que llame constantemente la atención de la lógica.

EL HOMBRE EMPRENDEDOR

Antes que el Emprendimiento existe el Emprendedor, un concepto que designa tanto a hombres como mujeres, jóvenes o adultos, de cualquier color político, de cualquier país, de cualquier etnia. El Emprendedor es una figura socio-cultural en nuestra economía, tiene cierto ‘peso’, un perfil más o menos definido, gustos, es consumidor de un determinado abanico de productos, etc. Una descripción de este tipo sólo serviría para crear estrategias de marketing. Para poder describir al Hombre Emprendedor se requiere buscar ayuda en un área rara vez consultada en estos asuntos, la literatura.


NOVIEMBRE DE 2005

Fuera de Temporada

(fragmento)

- ¡Las mejores salchichas de dos mundos! ¡El primer hombre en Marte con un quiosco de salchichas calientes! ¡Las mejores salchichas, los mejores pimientos y la mejor mostaza! No dirás que no soy un hombre emprendedor. Aquí las carreteras, allá la ciudad muerta y las minas. Los camiones de la colonia terrestre Ciento Uno pasarán por aquí las veinticuatro horas del día. ¿No he elegido bien el sitio? 

Elma se miraba las uñas.

- Tú crees que esos diez mil nuevos cohetes llegarán a Marte? – dijo al fin. 

- Dentro de un mes –afirmó Parkhill-. Por qué pones esa cara?

- No confío en los terrestres. Creeré cuando vea llegar esos diez mil cohetes, con esos cien -mil mexicanos y chinos a bordo. 

- Clientes –dijo Parkhill con aire soñador-. Cien mil individuos hambrientos. ­

Ray Bradbury


En este fragmento de texto, extraído de la obra Crónicas Marcianas (1950), del escritor estadounidense Ray Bradbury, se caracteriza de forma brillante al Hombre Emprendedor. Este breve diálogo entre Parkhill y su esposa, Elma, es el sustento y la prueba de un fenómeno que siempre ha existido y que hoy se ha masificado como algo nuevo, fresco, innovador, sin serlo. Me refiero al Emprendimiento, como concepto, como realidad social, como parte del discurso oficial de nuestra época. “Empreneurship”, para angloparlantes.

Para resumir la historia de Parkhill, se trata del estereotipo de Hombre Emprendedor, que decide poner un negocio de salchichas en un cruce que él considera estratégico en medio de Marte (recordemos que Crónicas Marcianas relata la conquista de Marte y su posterior colonización por terrestres, en el contexto contemporáneo a Bradbury, viajes espaciales interplanetarios incluidos). El hombre tiene una determinación férrea y ha logrado entrever una oportunidad, proyectando la colonización de Marte y su industrialización, casi al nivel terrestre, y ha construido un negocio de salchichas al que –piensa- vendrán oleadas de los colonos en diez mil cohetes, hambrientos.

A lo largo del relato se encarga de demostrar su postura y sus argumentos; efectivamente, si las cosas hubieran salido como él quería, habría sido un éxito. Pero Bradbury no tenía buenos planes para sus personajes terrestres, menos para los marcianos. Parkhill se ve obligado a regresar a la Tierra, con un destino incierto, al estallar una guerra nuclear. Los 10 mil cohetes jamás llegarían.

Asumamos que la conquista y colonización de Marte es una realidad. ¿No tiene sentido que algunos, como Parkhill, hayan visto grandes oportunidades en este basto y desierto territorio? Esta historia es una buena metáfora de lo que sucede en ocasiones con los Emprendimientos; una idea que parecía excelente, una tienda levantada con capitales propios, el sueño del éxito, el fracaso inesperado.

EL EMPRENDIMIENTO

Entendido como una sociedad comercial establecida, reconocida por el Estado y por el Ministerio de Economía, patentada por la Municipalidad local y activa ante el Servicio de Impuestos Internos, el Emprendimiento es considerado tanto un riesgo, como una suerte de amuleto. Poseer un Emprendimiento, la idea, es un tábano que habita en algún lugar del cerebro, donde el cruce de informaciones detecta oportunidades de venta. Los pasos siguientes son cruciales: llevar la idea a números, proyectar consumidores, comentarlo con amigos, con la familia, con el banco; lanzar el negocio, comenzar a vender, sumar clientes, sumar tiempo, perseverar. La fórmula se repite similarmente si el proyecto se levanta a través de capitales públicos, -ojalá- adjudicándose un fondo de CORFO (una tarea como el mito de Sísifo, si uno no conoce “la receta mágica”, que será objeto de otro análisis, posterior).

Pero hay múltiples barreras que un Hombre Emprendedor debe sortear, para no sufrir la misma suerte que Parkhill. Luego de fracasar monumentalmente en mi primer emprendimiento, por factores que escapaban de mi control, al igual que en Fuera de Temporada, puse a prueba un modelo de desarrollo de microempresas que había diseñado hace un tiempo, luego de soñar con él. Lo denominé Modelo Paredón.

EL MODELO PAREDÓN

Paredón, más que un sinónimo de muralla, barrera o pared, designa aquel muro que ha logrado sostener su propia estructura luego que el edificio ha quedado en ruinas. El último muro en pie. Esta metáfora tiene particular sentido por haber sido ideada en Chile, país que descansa largamente sobre placas tectónicas en constante actividad, que cada cierto tiempo se encargan de destruir alguna ciudad o algunas ciudades, por tomar el tema con resignado humor. Lo cierto es que este país y su gente representan una determinación única en el mundo, por ser capaces de quedarse allí, pese a erupciones volcánicas, aludes, terremotos, incendios gigantescos y tsunamis. En otras palabras, un paredón social, económico y cultural.

Un sujeto que sabe mantenerse en pie bombeando tiempo y energía a su emprendimiento es también una buena metáfora de paredón, y así varias cosas en la vida.

La alusión al texto de Bradbury al comienzo de este escrito pone en contexto la situación del Emprendedor que enfrenta algo que no había contemplado al idear su proyecto. Este “algo” es la sexta barrera en el Modelo Paredón. Vamos con calma.

Para entender este modelo es necesario partir desde cero, poniéndonos en la situación de un Emprendedor que tiene una idea y recién comienza a darle forma. Para hacer más didáctica la explicación, utilizaremos el emprendimiento de Parkhill y veremos cuáles son las barreras que enfrenta un negocio de salchichas.

BARRERAS y RESORTES



El Modelo Paredón se basa en un mecanismo de barreras y resortes, es decir, obstáculos que el emprendimiento encuentra a medida que avanza (barreras) y las herramientas que permiten superar el obstáculo (resortes). Se consideran 7 barreras: Legal, Comercial, Tributaria, Publicitaria, Cíclica, Caótica y Temporal.

                Este modelo se pone en marcha una vez que el Emprendedor ya tiene su idea de negocios, la visualización de un concepto que luego se transforma en Emprendimiento. No se considera el financiamiento como una barrera, puesto que este modelo tiene como objetivo esquematizar los obstáculos para un emprendimiento que ya cuenta con un capital inicial.

                Las barreras están relacionadas entre sí y se manifiestan en forma consecutiva. En otras palabras, no puede existir la barrera B sin antes pasar por la barrera A. Una vez que se completa el ciclo y se ha pasado la última barrera, el modelo vuelve al comienzo, puesto que un Emprendimiento que desee perseverar en el tiempo debe ser capaz de producir nuevas ideas cada cierto tiempo, nuevos productos, nuevos servicios. Implementar cada uno de ellos requiere un análisis previo, se recomienda el uso del Modelo Paredón en estos casos, para darle más seguridad y/o sustento a un nuevo proyecto dentro del Emprendimiento.

A) Barrera Legal: la primera barrera es aquella que refiere al conocimiento que el Emprendedor tiene sobre los cuerpos legales que refieren a los aspectos legales básicos que debe manejar un ciudadano que desea sentar las bases legales de una sociedad comercial. Dependiendo del tipo de Emprendimiento que se quiera llevar a cabo se deberá conocer cuerpos legales distintos; generalmente basta con artículos específicos, y la tarea no es compleja puesto que en Internet está toda la información necesaria. No obstante, es positivo asesorarse legalmente si existe alguna duda específica. Por ejemplo, si deseamos abrir un negocio de salchichas, lo que necesitamos es conocer artículos del Código del Trabajo, del Código Civil, Código Tributario y Código de Salud (o Sanitario), entre otros. Además, es imperativo un manejo de tecnicismos básicos de la jerga legal y ojalá saber redactar instrumentos legales tales como contratos, cartas-tipo, mandatos, comodatos, ventas y compras, arrendamientos, convenios, etc.

B) Barrera Comercial: todo conocimiento matemático aprendido en la escuela es necesario, o al menos la habilidad de interpretar determinadas fórmulas matemáticas simples y hacer uso de calculadora o software comercial. En este sentido, es necesario un conocimiento básico en Administración como ciencia matemática. En caso de no contar con los conocimientos necesarios, es imperativo asesorarse con un contador o contador-auditor, puesto que el manejo de los libros de compra-venta y las declaraciones mensuales y anuales de IVA son aspectos críticos que siempre deben estar cubiertos, para evitar dolores de cabeza y posibles multas en el futuro. En nuestro negocio de salchichas proyectamos vender cientos de hot-dogs a la semana, lo que debe ser contabilizado de la forma más ordenada y transparente posible, para no perder el cálculo de compras y ventas.

C) Barrera Tributaria: está relacionada a la barrera anterior respecto al conocimiento matemático, pero específicamente se centra en el manejo del sistema de tributación dispuesto por el Servicio de Impuestos Internos. Es una barrera especialmente compleja para quienes no son diestros en el uso de la tecnología. El SII posee una plataforma online que se ha simplificado bastante en sus constantes actualizaciones y ha digitalizado casi la totalidad de los procesos tributarios, no obstante aún puede hacerse uso de la sucursal, donde también hay personal destinado a orientar a los usuarios. Esto se complementa con plataformas de ayuda y con decenas de sitios web que hablan sobre el tema, tutoriales y “cómo hacer este trámite” incluidos. Por cada salchicha vendida, se debe pagar un impuesto, gravamen que se equilibra con el impuesto que Tesorería General de la República devuelve anualmente por las compras con factura afecta a IVA.

D) Barrera Publicitaria: la imagen es lo más poderoso en el mundo de los negocios. A veces, empresas pequeñas utilizan una línea gráfica bien construida y aparentan ser sociedades comerciales complejas, que despachan a domicilio y venden a través de Internet, un modelo muy recurrente para importadoras que ofrecen productos novedosos, gadgets tecnológicos llamativos. Un buen manejo del marketing y técnicas publicitarias básicas, probadas, conocidas, simples, es primordial. Si a lo anterior agregamos conocimiento básico en software de edición gráfica y fotográfica, un manejo de conceptos ligados al diseño y al marketing, e incluso practicar la fotografía como disciplina artística (incluso con el Smartphone), el éxito del emprendimiento puede ser, incluso, instantáneo. Si se complementa con un manejo de redes sociales sistemático y cuidado en información y estilo, se eleva aún más la posibilidad de impactar positivamente en la audiencia. Al superar esta barrera el emprendimiento ya ha probado que es sustentable y que tiene la base necesaria para prosperar, lo demás depende del manejo que el Emprendedor tenga de su negocio. “Al ojo del amo engorda el caballo”, reza el dicho popular. El nombre de nuestro negocio de salchichas es apenas la primera decisión en una serie de decisiones que tomaremos a lo largo del ciclo de vida del Emprendimiento. Luego viene el logotipo, los colores, todo el branding de la empresa, la publicidad web, los impresos, el merchandising, etc.

e) Barrera Cíclica: las siguientes barreras además de ésta van más allá del simple conocimiento de conceptos y el desarrollo de habilidades administrativas, publicitarias e incluso sociológicas que tenga un Emprendedor. Esta barrera está ligada a las barreras mentales que los propios humanos nos ponemos a veces, negándonos a entender algo simple: todos los procesos exitosos son cíclicos. A gran escala, por ejemplo, el proceso exitoso de la lluvia se basa en la capacidad que tiene el vital elemento para cambiar de estado e iniciar un proceso cíclico que conduce a la ocurrencia de fenómenos climáticos ligados al agua, como la nieve, el granizo, la lluvia, la niebla, increíbles atardeceres. El Emprendimiento como proceso exitoso también es cíclico y el ciclo visible son las declaraciones de mensuales (F29) y las declaraciones anuales (F22) ante el SII. Esto también permite conocer el crecimiento de las ventas, las variaciones semanales, mensuales, semestrales, anuales y toda una serie de datos estadísticos que hacen palpable la Economía y su ‘pulso’, una bella metáfora que invita a comprender este universo numérico en virtud de su ‘comportamiento’, como si se tratara de un organismo vivo. En el caso del negocio de salchichas, habrá temporadas con mayores ventas y también habrá temporadas bajas; a veces, aunque se invierta tiempo y dinero en intensas campañas de marketing, las ventas no crecen. Perseverar en este ciclo es vital, resiliencia es la palabra en este ámbito.

f) Barrera Caótica: no se puede confiar en los procesos cíclicos solo porque sean cíclicos. Es decir, no se puede esperar que un fenómeno que ha ocurrido con regularidad en un periodo determinado continúe sucediendo eternamente; tampoco hay que perder de vista el funcionamiento errático y caótico del universo, la entropía (un concepto de termodinámica que determina el grado de desorden molecular de un sistema). Un Emprendimiento puede encontrarse en su mejor momento y su dueño enferma; justo cuando había terminado de pagar el crédito microempresa se le quemó el local; le entraron a robar; el negocio era de él y su señora y se separaron; etcétera. Hay que ser conscientes que pueden ocurrir hechos inesperados de todo tipo, y que casi siempre ocurre eso que no habíamos previsto (hay que ponerse en el peor de los casos y esperar que nunca suceda). Un Emprendimiento debe estar preparado para continuar su funcionamiento normalmente pese a sucesos inesperados. El negocio de salchichas debe poseer un fondo de emergencia que permita cubrir gastos no contemplados en el presupuesto mensual y/o anual. Un punto no menor es la capacidad del Emprendedor para soportar altos niveles de stress en determinadas situaciones; suele existir la creencia que al “ser tu propio jefe” habrá más tiempo para hacer las cosas que te gustan y un cierto equilibrio financiero, pero la verdad es que los primeros meses se requiere muchísimo trabajo y, generalmente, más presupuesto de lo pensado. Una jornada ordinaria de trabajo se puede convertir en una jornada de 16 horas, saber manejar y distribuir la carga de trabajo entre posibles socios o trabajadores, contar con el apoyo de amigos o familiares, colegas, es fundamental. Lo primordial es entender que, pese a todo, el universo siempre tiende al equilibrio, y un hecho que consideramos negativo en el corto plazo puede significar un gran cambio y muy positivo a largo plazo. Muchos Emprendimientos exitosos surgen del fracaso de otros, y a veces cambian bruscamente de giro al descubrir una serendipia comercial o vocacional. El concepto clave es equilibrio, lograrlo y saber retornar a él. También aplica al estado mental del Emprendedor, no sirve de nada el esfuerzo si el Emprendimiento se ha vuelto una caótica pesadilla. A veces es mejor poner pausa y analizar, simplificar las cosas.

g) Barrera Temporal: una vez que el Emprendimiento se enfrenta a la última barrera, la temporal, es porque ha logrado superar todas las anteriores con éxito y ha logrado perseverar pese a todo. Hay un hecho cuyo conocimiento es básico: el tiempo se mueve siempre hacia adelante, nunca hacia atrás. Una vez que se ha alcanzado un ritmo de ventas constante, que permita subsistir a Emprendimiento y Emprendedor; una vez que se ha sorteado los escollos del destino y se no se ha zozobrado; una vez que la idea se ha consolidado y pareciera que nada puede perturbar el equilibrio, sólo en ese momento la atención puede centrarse en la trascendencia. Hay casos de Emprendimientos que lograron el éxito, y una vez que sus fundadores dejaron la empresa en manos de sus hijos, comenzaron un lento declive hacia la quiebra. Por una razón u otra, las empresas familiares no siempre perseveran por este motivo, ser conscientes de este aspecto es vital si se busca que el Emprendimiento supere esta barrera y logre trascender. En el caso del negocio de salchichas, este punto se alcanzaría cuando el negocio original ya se ha transformado en una franquicia popular, con puntos de venta en todo el país. ¿Y por qué no? En todo el mundo. El truco está en ser perseverante sin llegar a ser ambicioso, y tratar de contagiar al resto con esta actitud. A veces una acción, un producto, un servicio ofrecido por nuestro Emprendimiento pueden significar algo invaluable para alguien. Las ideas, al contrario del dinero, jamás pierden su valor.

El siguiente cuadro resume las primeras cuatro barreras, Legal, Comercial, Tributaria y Publicitaria, haciendo un deglose del Resorte que permite superar la barrera, el Objeto u objetivo concreto que se persigue al superar una barrera y el Especialista a quien se puede recurrir en caso de necesitar asesorías. El consejo, sin embargo, es conversar primero con otros Emprendedores, que hayan tenido un Emprendimiento o que aún lo tengan; el conocimiento de otros Emprendedores es invaluable, tener una red de contactos a quienes recurrir es una necesidad. Pese a que el Emprendimiento como idea responde a una inquietud particular y personal del Emprendedor, el fenómeno del Emprendimiento es colectivo. Por ende, sólo son exitosos aquellos Emprendimientos que han sabido asentarse en un microcosmos empresarial y han aprendido a convivir, más que a competir (salvo raras excepciones).

En muchas oportunidades, un empleado al interior de una incubadora puede ser un ingeniero comercial con basto conocimiento financiero, pero jamás ha tenido un negocio propio. La experiencia, dicen, es la base de toda ciencia. Es por ello que el Emprendedor jamás debe validar su idea sólo a través de especialistas o consultores, el diálogo con quienes comparten la experiencia de Emprender es fundamental y necesario.

Las últimas tres barreras se relacionan con aspectos que no son tan simples de resolver, como en las primeras cuatro. Cuando un Emprendimiento logra superar las primeras cuatro barreras, ha logrado validarse a sí mismo. Esto sucede cuando se está cerca del origen de la quinta barrera, es decir, cuando el Emprendimiento ya tiene un año de vida. Este hito significa, entre otras cosas, que ya es posible determinar si el negocio crece o no, al tener las estadísticas de un año de compras y ventas. De aquí en adelante la preocupación será superar la barrera cíclica, desde las bases de un trabajo organizado.

Las últimas dos barreras no tienen explicación más que la presentada, puesto que sólo el Emprendedor es capaz de entender cuáles son los elementos que generan caos dentro y fuera del Emprendimiento y cuál es el horizonte que dibuja en él el paso del tiempo.

Los Emprendimientos nacen, crecen y se desarrollan, cometen errores, se caen, y vuelven a levantarse; todas características de seres vivos, y como tales, reciben nuestra atención e incluso nuestro afecto. Un Emprendimiento es algo que defenderemos a toda costa, de quien sea, de cualquier daño que pueda sufrir; será aquello que nos quite a veces el sueño por las noches, pero a la vez aquello que nos permite dormir tranquilos.

El punto al que quiero llegar es el siguiente: Emprender es una experiencia, y como tal, debe ser vivida, no pensada, no escrita, no fotografiada. Sólo un Emprendedor entiende a otro Emprendedor, y asumirse como tal es aceptarse empoderado de un ímpetu meteórico, buscando llevar al Emprendimiento tan lejos donde se pueda llegar.

Este modelo es sólo una base, una tímida loma en un paisaje llano, donde el Emprendedor puede detenerse y fijar el curso de sus pasos. Lo posible y lo imposible habitan siempre en el plano de la ficción, el Emprendimiento también merodea en ahí, y atraviesa de un plano a otro en ocasiones. Es imposible al comenzar un Emprendimiento pronosticar el éxito o el fracaso, pero es más fácil caminar sabiendo dónde pisar.