ROBERTO ASTETE Y EL MATERIAL QUE DESTRONÓ AL PLÁSTICO


08 Jul

Ricardo Campos, director de Working Place, nos invita a una charla. El exponente, dice, es un tipo increíble, que creó un producto único: una bolsa plástica que se disuelve en agua. Lo miro incrédulo, él retruca: “en serio, inscribió la patente de su materia prima en China y se ganó un premio para ir a estudiar a EE.UU, a Sillicon Valley”.

Si lo que describe Campos no es un emprendedor, no sé qué es. En seguida le pido que me diga cuándo y a qué hora es la charla, para que hagamos una entrevista. Él me indica que no hay problema. Acordamos hora y listo.

El día que correspondía grabar la entrevista sufrimos un problema técnico con una de las mesas de sonido y tuvimos que transmitir utilizando el micrófono del notebook, por lo que el audio del video quedó casi inaudible, gracias a la restricción de datos que hace Facebook Live al subir streamings. Por ende, decidimos transcribir la presente entrevista, realizada luego de la charla “Solubag: la bolsa que desaparece al contacto con el agua”, el día 06 de abril de 2018, en la zona de cowork de Working Place. El entrevistado, Roberto Astete, nuestro propio “Capitán Planeta”.

- ¿Qué es Solubag?

- Es un material nuevo, que inicialmente lo estamos ocupando para fabricar bolsas, con la particularidad que esta bolsa al contacto con el agua desaparece. Tenemos distintos tipos de bolsas, hay una que se disuelve sólo con agua caliente. 

- Tenía curiosidad sobre ese punto… ¿Qué pasa si a una de estas bolsas diluibles en agua le ponemos algo congelado que genera condensación?

- La misma bolsa que vendemos para diluirse en agua fría, la tenemos para diluirse en agua caliente. 

- ¿Exactamente con el mismo material?

- El mismo material, hay una diferencia en la composición. 

- ¿Hace cuánto se te ocurrió hacer estas bolsas?

- Yo empecé con esto hace como cuatro años.

- Y me dices que estas bolsas son 100% comestibles…

- Mira, nosotros no lo recomendamos. Es decir, te la puedes comer (saca un mordisco de una bolsa), pero qué pasa si no nosotros lo promovemos de esa forma… hay muchos niños que van a querer comerse la bolsa y van a pensar que esto es un juego. Entonces, no hacemos las demostraciones de esa manera, pero sí les muestro que se disuelve en agua para que desaparezca. Entonces, nosotros les entregamos la posibilidad de hacerse cargo de su basura. ¿Qué pasa si no quiero gastar agua en disolver la bolsa? La puedo meter a la lavadora, con mi ropa sucia y no pasa nada. Desaparece. 

- ¿Qué mejor solución que esa? Oye, y hablando de ropa sucia, me habías hablado sobre otros productos…

- Tenemos una lámina que parece una servilleta, pero es detergente. Una sola lámina sirve para cuatro kilos de ropa. Tomamos el mismo material de las bolsas y le sacamos todo lo que no sirve para el lavado, y lo concentramos en una lámina de menos de 5grs. Esos 5grs sirven para lavar 4kgs de ropa.

- Bueno el nombre para no perder el arraigo chileno, porque tengo entendido que anduviste por China…

- Sí, bueno, llevamos algunos años trabajando en el mercado chino, buscando algunas alternativas y soluciones para mi proyecto… Y de ahí tengo algunas experiencias que te puedo contar…

- Dale, cuéntame.

- Una vez llegamos a un restorant y vi una serpiente en un jarro –como acá hacemos las cebollas en escabeche-, macerando. Y por preguntar “¿y eso para qué sirve?” me sirvieron una caña, que resultó ser de la serpiente remojando en alcohol, y es la misma serpiente, remojando en alcohol, con todo y veneno. Eso se lo beben, según ellos es medicinal. 

- Eso es como el “alcohobra”.

- Exacto. También lo más posible es que haya comido perro, y hay algo que yo me lo tomo por el lado cultural, que es ir a restorantes con ratones… Es decir, no comiéndoselos, sino que andan ahí, dando vueltas. Yo no estoy seguro, pero ellos efectivamente comen perros.  Es medicinal (ríe).

- Oye, cuéntame, se me olvidó preguntártelo al principio… ¿cuál es tu profesión? 

- Yo soy ingeniero comercial, y los últimos 11 años he participado de la industria del plástico, y los últimos 7 años específicamente en lo relacionado al reciclaje. El hecho de haber desarrollado estos productos es por haber estado trabajando en esto, investigando y recorriendo el mundo, poniendo en marcha una línea y conociendo materiales. Eso es mi expertiz y ligado a eso está el tema del reciclaje, que finalmente culmina en la búsqueda de un material que me ayude a dejar un mundo mejor. 

- Desde hace uno o dos años, comenzamos a ver en distintas comunas la prohibición del uso de bolsas plásticas. Entonces, ¿qué pasó? Comenzaron a fabricar estas bolsas más grandes y gruesas que son “reutilizables”, pero igual son plásticas, no son reciclables…

- Eso es un gran problema… Porque te entregan esta bolsa que es reutilizable, pero eso no significa que sea reciclable, ¿ok? Esa bolsa, como tal, no se puede reciclar, por muchos motivos. Principalmente, porque nunca viene la bolsa pura, sino que viene con colores o impresa, eso significa que, como mínimo, tiene dos materiales. Para tú poder reciclar un producto, tiene que ser un material puro. Si la primera bolsa que usábamos no se podía reciclar, la segunda, la reutilizable, es peor. Ahora, hay otros estudios que dicen que cuando tú utilizas esa bolsa y pones alimentos en ella, siempre dejas bacterias. Entonces al dejar la bolsa ahí, sin lavar, esas bacterias se van reproduciendo. Y luego la reutilizo y pongo más alimentos ahí, y se contaminan los alimentos. 

- Entrando a picar en el área comercial, ¿cuánto más caro es utilizar bolsas disolubles en agua?

- Mira, actualmente, nuestro valor es superior al costo actual de la bolsa. Y eso tiene que ver con que nosotros representamos al 00000000,1% de la producción mundial. Entonces, si comparamos nuestra producción con la producción del plástico tradicional, el precio debería bajar dramáticamente. Entonces, nuestra tarea ahora es juntar volumen, para hacer nuestros precios más competitivos. Si nos comparas con la bolsa de papel, somos más baratos. Si nos comparas con la típica bolsa plástica, somos más caros.

- Pero si pienso en el costo para el planeta que significa recibir esa bolsa plástica que me costó más barato, no soy yo quien asume el costo final, sino mis hijos, o los hijos de mis hijos… Entonces, gastar un poquito más en una bolsa que es verdaderamente reciclable vale la pena.

- Nosotros siempre hemos tratado de aportar con un vasito de arena. Siempre he dicho: no somos la solución, somos una alternativa. Y además somos una empresa chilena a la que le ha costado entrar al mercado, y gracias al esfuerzo que hemos depositado en esto ganamos un premio, conjunto de la universidad de Google y la Nasa, gracias al cual viajaremos 10 semanas a EE.UU a estudiar y perfeccionarnos, para que este producto llegue al mercado internacional. Esta es una nueva materia prima, un nuevo producto. En el plástico hay dos vertientes; una flexible, donde están las bolsas, y una de inyección, donde están los productos de plástico rígido. Para eso nosotros hemos hecho unas pruebas, y hemos creado barras solidas con las cuales es posible hacer cepillos de dientes, que puedes utilizar día a día tranquilamente, y que una vez que ya está malo puedes meterlo en agua caliente y disolverlo, entonces te estás haciendo cargo de tu propia contaminación.

- Muy cierto, porque uno ocupa quizás un 10% del cepillo de dientes y el resto es puro plástico que va a terminar irremediablemente en un vertedero o en el estómago de un pelícano…

- Con este material podemos hacer cepillos de dientes, peinetas, platos, cucharas, tenedores… Es una tecnología que se puede aplicar a casi todos los productos plásticos que ya existen. La idea no es dejar de usarlos, sino que modificar el  material con el que se fabrican.

- ¿Cuáles crees que son las características principales de un emprendedor? 

- Yo creo que lo principal es perseverar. Cuando uno desarrolla un producto o una idea, un concepto, lo que quieras hacer en la vida, casi siempre vas a escuchar “no”. Si quieres desarrollar cualquier cosa que vaya en contra de la corriente de lo ya establecido, vas a escuchar “no, no se puede”, “no lo debes hacer”, “no lo hagas”, “no es posible”, que fue con lo que me encontré cuando empecé con esto. Pero gracias al esfuerzo y la perseverancia, a la búsqueda y a la pasión que pones en lo que haces, todas las respuestas que encuentres van a ser positivas. La pasión y la perseverancia son las herramientas fundamentales del emprendedor. Porque cada persona que comienza algo nuevo debe poner pasión para crecer. 


Texto: Fabián Rodríguez R.

Fotografía: Roberto Astete