Natalia Valdebenito: El Especial (2017)


05 Jun
05Jun


La comediante más influyente y exitosa de Chile en este momento, Natalia Valdebenito, tiene ya su propio especial de Netflix, Natalia Valdebenito: El especial (2017). No es una grabación de su taquillero show de stand-up comedy Gritona (2015), el cual tuve la fortuna de ver en Concepción en 2016. Gritona contaba con un segundo acto de improvisación y tenía de anfitrionas a tres drag queens. El especial de Netflix no tiene esas características. Me figuro que Valdebenito escribió material nuevo, o adaptó Gritona a un monólogo con el que no se pareciera en forma ni en contenido, pero con el que, aún así, comparte fuertes similitudes. Y es que Valdebenito es la misma. El asunto aquí no es la originalidad, sino el énfasis que ella hace en los aspectos de la sociedad, que critica y satiriza en el escenario, incluyéndose, por supuesto, a sí misma.

El especial es de una puesta en escena austera: tenemos los focos habituales, la mesita con el vaso de agua; los planos son básicos, rutinarios. No creo que el despliegue de una visualidad ostentosa sea beneficioso para este tipo de pieza audiovisual. No obstante, debo notar que me perturbó no ver en ningún momento planos del público.

Como suele suceder, los espectadores estaban extáticos con la rutina de Valdebenito, cuyas risotadas escuchamos en la banda sonora. Pero nunca los vemos. O sea, no nos podemos conectar con la experiencia comunal de la risa explosiva (y la consecuente introspección subrepticia), viendo a personas como nosotros responder al monólogo con una sensibilidad afín a la nuestra. Pareciera que todos los ángulos de la cámara son subjetivos y antojadizos: somos un único espectador, y aunque la rutina sea efectiva como siempre, no hay nada más incómodo en el mundo que ser el único miembro de la audiencia en reírse de los chistes de un comediante. O, en este caso, sentirse el único miembro de la audiencia.

Lo que vemos no es, solamente, austero, sino que tampoco nos persuade. Sin embargo, si no fuera por la efectividad de la comedia de Valdebenito, tal vez todo estaría perdido, y es esto lo que importa.

Sus chistes apelan a nuestra identidad como hombres y mujeres, y las diferentes percepciones sociales al respecto que se contraponen constantemente, haciéndonos carcajear por su ridiculez inherente. El humor está poblado de confesiones personales, dispuestas para la identificación popular, y funciona, pues Valdebenito sabe darle una vuelta de tuerca a sus temas, permitiéndonos ver cosas que antes no podíamos, y ampliando, desafiando, los límites de nuestra empatía y nuestras creencias.

El feminismo se toma el escenario aquí. Valdebenito es una activista, vive el feminismo, lo comparte con el público y durante su show nos hace partícipes. En tiempos en que Chile vive una eventual revolución feminista en todas las bases de la sociedad, la cual se extiende al mundo, podemos recordar que Natalia Valdebenito es una de nuestras voces más relevantes y transformadoras.


Texto: Esteban Andaur