¿PROBLEMAS DE VISIÓN?


08 Jul

Los pájaros encerrados en jaulas

Creen que volar es una enfermedad

Alejandro Jodorowsky


Una habitación. La chimenea está encendida, la mesa está servida, todo parece estar en perfecta paz.

Las personas se ponen a conversar acerca de dónde irán de vacaciones este año. El niño opina algo descabellado: los mayores lo reprenden calmadamente. Luego pasan a la mesa, donde comienzan a comer en una apacible tarde familiar.

Entonces golpean la puerta. El menor sale a abrir. Es el cartero, quien al ver de reojo el interior, exclama: “¿¡Qué diablos hacen con un elefante dentro de su casa?”. Todos se miran entre ellos, fruncen el ceño y preguntan: “¿Cuál elefante?”.

Ésta es una antigua metáfora en muchos países, conocida como El Elefante en la Habitación. Muestra simbólicamente cómo a veces las cosas más grandes, que están a la vista de todos, parecen desapercibidas por la gente. Ha sido ocupada a lo largo de décadas, en ocasiones, para referirse a verdades sociales evidentes que todos prefieren no discutir o, más grave aún, no perciben.

En nuestra realidad nacional, quizás, hay muchos “elefantes” de este tipo. No son simplemente temas tabú, sino verdades y fenómenos que la mayoría de la gente, en una especie de esquizofrenia social, parece no considerar: personas que estafan a bancos y luego se van del país (pero vuelven "presidencialmente"), niños que mueren en lugares donde debieran ser protegidos, una región que consume todos los recursos de las demás, fraudes millonarios que el sistema de impuestos parece no fiscalizar, instituciones religiosas que lucran y abusan de menores, hijos de mandatarios que no son enjuiciados, delincuentes con prontuarios extensos como el Corán que salen libres, etc.

La pregunta correcta, quizás (y sólo quizás) podría ser: ¿Cuándo nos haremos cargo del elefante?

Texto: David Rodríguez P.