VIVIR EN CRISIS


08 Jul

Uno puede oler sus propias crisis. Los cambios —digo—.

Es como si de pronto, al despertar un día cualquiera, te levantas y está todo lleno de humo. Lo natural es entrecerrar los ojos y taparse la boca para no respirar el aire tóxico. Pasa lo mismo, creo, cuando el mundo está en crisis. En lo que se entiende por crisis.

Leí un libro donde se decía que la sociedad siempre había estado en crisis, desde que se le conoce como sociedad. Por ahí, más atrás, la humanidad ¿Qué se yo? El tema es que siempre ha sido así.

Se cree que uno de los primeros grandes cambios de la humanidad estaba ligado a la agricultura, al uso de la tierra, que nos obligó a ser sedentarios. De ahí proviene también eso de domesticar animales. Una gran crisis: el humano ya no quiere viajar más en busca de recursos, ahora los cultiva pacientemente, cría sus propios animales para sobrevivir.

A un humano sedentario se unió otro, y a este otro, y así. ¡Paf! Ciudades. Nueva crisis: ahora el humano ha dejado de vivir en cuevas, refugios inestables y casuchas mal construidas. Hay ladrillos, piedra, adobe. Cada vez que se levanta una muralla, se crean dos realidades, la de adentro y la de afuera. El de adentro siempre quiere guardar algo, que el de afuera no lo vea, aunque sea simple privacidad.

Cuando hay muchos animales juntos, ya sea humanos u otros "bichos", siempre se tiende a buscar un líder. Nueva crisis: ahora hay que establecer un gobierno. Que mande el más fuerte, que mande el más rico, que mande el que tenga más votos, pero que alguien mande. No vaya a ser cosa que nos pasemos la vida tomando decisiones. ¡No! Que lo haga otro.

Ahora tenemos ciudades con gobierno. ¿Qué cosa puede querer alguien que ya posee su propia ciudad y su propio gobierno (a los matones no los contamos, esos siempre han estado)? Más ciudades. Nueva crisis: ahora no les basta con vivir tranquilos en sus ciudades, quieren salir y conquistar otras. O bien, defender la suya. Aparecen las guerras. Y vamos recién en los albores de la humanidad.

OK, está bien. Suficiente de agarrarnos a palos. ¿Qué tal si nos llevamos bien? Nueva crisis: ahora los humanos quieren establecer comercio, negociar productos. Ya tenemos barcos, Marco Polo, especias por aquí y por allá, alfombras, licores, etc. Los primeros pasos de la globalización. Pero necesitamos nuevas rutas de comercio, ¿qué tal si…? (No, es muy disparatado) ¿Cruzar el océano atlántico? ¡Pero si la tierra es plana, hombre!

Y se lanzó Colón con sus carabelas a tope con ex presidiarios, piratas y hombres que no tenían nada que perder. ¿Qué encontraron? Un continente lleno de otra clase de humanos, no incivilizados, sino alejados del concepto que los occidentales entendían como civilización. Nueva crisis: no entendemos a estos humanos, matémoslos o hagámoslos esclavos. Ah, pero primero nos llevamos el oro, la plata y todo lo que tenga valor.

Y así… luego se viene el periodo de conquista, las colonias, la ilustración, la inquisición, la revolución industrial, la primera guerra mundial, la segunda, la guerra fría, el periodo de dictaduras por aquí y por allá, una crisis tras otra. Y aquí estamos, en la era contemporánea, que quizás cómo será conocida por los historiadores del futuro, otra vez en crisis.

Es lo grandioso de ser humano y vivir en comunidad, entender que todo se compone de crisis. Es decir, cambios. Cada vez que sucede algo que cambia nuestra perspectiva de las cosas, estamos en presencia de una crisis. No es una palabra que contenga en sí misma una carga negativa, la carga la ponemos nosotros. Si uno escucha en la calle, “sí, así está la crisis hoy en día”, es porque estamos en presencia de un cambio. Muchas veces, cambios que no entendemos, pero que a largo plazo representan grandes avances. Blockbuster vivió una crisis hacia el final de sus días, puesto que la tecnología había cambiado; de pronto apareció la tecnología streaming y adiós videocaseteras, adiós DVD’s, adiós Blueray, bienvenido Netflix.

Se dice que los emprendedores son aquellos que saben ver en las crisis oportunidades. Lo cierto es que uno no debe fijar la vista mucho rato en algún punto de la historia, en algún producto específico, en un público determinado. Lo dinámico del universo es la crisis constante, es lo que nos mantiene vivos y nos empuja a crecer. Entender el proceso y adaptarse son los conceptos fundamentales.

Eso pensaba cuando un amigo me dijo, visiblemente preocupado:

- Estás pasando por una crisis.

- Sí… -respondí ensimismado- estaré bien.


Texto: Fabián Rodríguez