CONCEPCION, CIUDAD COSMOPOLITA


08 Jul
Cosmopolita

Del gr. κοσμοπολίτης kosmopolítēs 'ciudadano del mundo', término creado por el filósofo cínico Diógenes.

1. adj. Dicho de una persona: Que se ha movido o se mueve por muchos países y se muestra abierta a sus culturas y costumbres. U. t. c. s.


Para entrar a Concepción desde la ruta 5 sur se requiere un desvío de, mínimo, una hora. Esta posición aislada de la depresión intermedia se explica por la cercanía con los puertos de Coronel, San Vicente, Talcahuano y Lirquén. La corta distancia con los puertos es uno de los primeros factores que influyeron en la construcción de la sociedad cosmopolita de Concepción, debido a que la ciudad se convirtió rápidamente en un punto intermedio entre la capital y el extremo sur de Chile, vía marítima.

Luego de la Independencia, el país comenzó a poblarse de extranjeros, acción motivada por políticas de gobierno que buscaban elevar los estándares de educación en el país recién formado, además de hacer patria en los lugares más alejados del mapa. Varios se asentaron en la Región del Biobío, y hoy puede encontrarse en Concepción a descendientes de inmigrantes italianos, croatas, ingleses, franceses, alemanes, argentinos, brasileños, españoles, etc, al igual que en el resto del país.

Algunas leyendas urbanas cuentan que empresarios extranjeros, que obtuvieron de parte del gobierno grandes extensiones de tierras, llamaban a sus coterraneos prometiéndoles grandes maravillas en las tierras de Chile, para finalmente abandonarlos a su suerte. Es el caso de la colonia italiana de Capitán Pastene, a 10km de la localidad de Lumaco, en la Región de la Araucanía.

Además de la fuerte influencia culinaria, la constante llegada de inmigrantes condicionó el ambiente propicio para el surgimiento de nuevas industrias; desde las manufacturas hasta la música, la proliferación de la pintura y la fotografía, una más que reconocible influencia en lo que respecta a arquitectura y entorno urbano, especialmente en el sector céntrico y el Barrio Universitario que rodea a la UdeC (otro ejemplo en sí mismo). 

Dado que muchos extranjeros decidieron hacer su vida en el húmedo entorno del Valle de la Mocha, era necesario además poseer una oferta académica adecuada, para educar a sus hijos; es así como nacen decenas de instituciones educativas enfocadas en diversas colonias, impartiendo educación en distintos idiomas además del español.

Más adelante, y conscientes de la necesidad de formar profesionales, un grupo de criollos y extranjeros se reúnen y deciden buscar apoyo para llevar adelante un proyecto ambicioso; crear una universidad independiente de Santiago, con espíritu regionalista y un enfoque centrado la libertad del pensamiento. Nace así la Universidad de Concepción, institución que luego vería florecer a todo un abanico de instituciones de educación técnica y superior que transformarían a Concepción de una ciudad industrial/manofacturera, en un centro urbano principalmente reconocido por su entorno universitario.

Una vez convertida en un reducto universitario, una referencia académica para todo el sur de Chile, la ciudad de Concepción comienza a desarrollar su propio discurso metodológico en todas las disciplinas, se elevan los estándares y pronto se comienza a recibir una gran demanda por cupos en centros de estudio de la ciudad para estudiantes extranjeros, no solo para pregrado, sino también para programas de magister y doctorado. Paralelamente, se abren convenios de colaboración con universidades extranjeras y en un abrir y cerrar de ojos se hizo posible que cualquier estudiante de educación superior pueda acceder a programas de intercambio, además de becas y otros beneficios. 

Se firman tratados internacionales de comercio; de pronto las relaciones comerciales con Asia se intensifican y comenzamos a ver a profesionales y emprendedores chilenos hablando de viajar a China a comercializar sus productos, a desarrollar prototipos, para importar materias primas, tecnología o maquinaria industrial. Se abren programas de aprendizaje de chino mandarín y becas de intercambio para estudiantes de enseñanza media, con el objetivo de fortalecer las relaciones entre la provincia de Hubei y la Región del Biobío, específicamente. 

La apertura del mercado digital hace posible un incremento sustancial en la compra de mercadería al extranjero, principalmente a través de páginas de comercio electrónico, lo cual abre una nueva posibilidad: vender al extranjero. Privados y gobierno toman consciencia de ello y comienzan a potenciar el desarrollo del comercio exterior para pequeñas y medianas empresas chilenas, sobre todo del rubro frutícola y agrícola. 

Los gobiernos extranjeros, a través de sus consulados y embajadas, desarrollan programas de apoyo al emprendimiento para atraer a inversionistas a instalarse en diversas partes de Europa y Asia.

La globalización, como fenómeno global, se hace más visible en Chile -y particularmente en Concepción- gracias al fenómeno de la movilidad humana o migración. Son cada vez más los extranjeros que se aventuran a compartir nuestra cultura, principalmente inmigrantes provenientes de países como Colombia, Venezuela, Haití, Argentina, Brasil, EE.UU, y otros varios países de América y Europa, además de China. 

Es importante tener claro un aspecto fundamental; en los países largos y grandes, la capital por sí sola no puede sostener el país. Cada centro urbano tiene sus propias funciones dentro de la economía, y posee además sus propias características. Su gente, por ende, también se permea de la esencia de su entorno. Comparar a Concepción con Santiago es un ejercicio sin sentido, puesto que en disposición geográfica, tamaño y funciones, son dos ciudades totalmente distintas. Lo mismo sucede con Valparaíso, Puerto Montt, Iquique o Punta Arenas. Sí puede compararse con ciudades análogas en otros países, como sucede con Nueva York, una ciudad también de espíritu cosmopolita, que no es la capital y cuya principal función es desarrollar el mercado de la moda y el arte, entre otros grandes ejes comerciales como el ámbito editorial y comunicacional, guardando las proporciones, claro. 

Las políticas de inmigración del gobierno apuntan a controlar y normar el flujo de inmigrantes que hace ingreso al país, pero no apuntan a frenarlo, porque sería imposible. La movilidad humana es un derecho fundamental del ser humano, que es libre de vivir donde le acomode, en cualquier lugar del planeta, y gracias a la globalización es algo que será cada día más cotidiano. Tomar consciencia de ello y saber adaptarse a la transición hacia un ambiente intercultural más variado son los desafíos a futuro para nosotros como ciudadanos y como anfitriones. Bienvenidos al Concepción cosmopolita, amigos penquistas.


Texto y Fotografía: Fabián Rodríguez R.