Llegó el último libro de Pancho Saavedra, el que hace los programas de televisión donde visita distintos lugares de Chile y entrevista a las personas que viven ahí.
No tenía muchas expectativas de este libro porque igual no me imaginaba a Panchito escribiendo para niños, aunque en este mismo formato ha escrito el profesor Maza de astronomía para los peques y son libros bien buenos, resumidos pero muy informativos y donde se busca no aburrir al lector.
Bueno, éste de Panchito me gustó mucho, me encantó. Enseña mucho sobre nuestro mar y todos los seres vivos que lo conforman, de manera entretenida, informativa y además con bellas ilustraciones. Conjuga lo que es hacer preguntas, buscar ciertos artículos personales que se le cayeron al agua y además las enseñanzas las hacen diferentes personajes propios del mar: una merluza, un lobo de mar, un plancton, etc. Súper ingenioso.
No sé si se han dado cuenta, pero me siento muy cómoda leyendo libros “para niños”. Por un lado, se aprende, ya que la manera de narrar es más llevadera, hay preocupación por llevar situaciones que les ocurren al o a los protagonistas de una manera tragicómica, entonces uno se divierte y es más entretenido seguir con la lectura. Realmente reconozco lo poco que sabía del mar, de la importancia que tiene para el ecosistema, que libera más del 50% del oxígeno que respiramos, ¡más que lo que producen los bosques!, ¿se imaginan? Es tan interesante aprender cómo se producen las olas, que cuando nosotros las disfrutamos en la orilla del mar “capeando” ellas pueden venir de un viaje de miles de kilómetros.
Después hace una visita al fondo del mar, donde ya no llega la luz, pero viven muchos seres vivos; hay bosques marinos que sirven de alimento a los peces y también a nosotros, por ejemplo, el rico cochayuyo.
Divertido, interesante y muy didáctico es el capítulo de “los más»: el más camuflado, el más inteligente, los más rápidos, los más largos, los mayores depredadores. Es increíble cómo algunos seres del mar, que conocemos y vemos mucho, son capaces de comer de todo. Así calladitas. Cuando lean el libro sabrán a quiénes me refiero. También hay otros seres que viven entre el mar y la tierra, como los Lobos marinos, los Albatros, entre muchos otros además de mi adorado Chungungo que pertenece a la familia de las nutrias y sabe usar herramientas con lo que se facilita el comer.
Cierren los ojos y piensen en cuando van a la playa y estamos en la orilla a pie pelado, llega una ola, se retira y en la arena mojada empiezan a aparecer diferentes animalitos y pequeños organismos, como la famosa Pulga de mar, que se entierran en la arena. Dan ganas de estar ahí en una playa tranquila, con la temperatura justa, tanto del agua como de los rayos de sol y con lo que hemos aprendido decidir ayudar al mar, cuidarlo y no usar tanto plástico ya que la mayor parte que se bota a la basura termina en sus aguas, no tirar restos de alimentos, papeles, latas de bebidas, etc. Cada vez que sales de paseo, no botar las mascarillas con los elásticos, ya que muchas aves y peces se enredan en ellos. Cambiar nuestra actitud ante la vida, no importa que se vea como un pequeño grano de arena, ya que uno con otro y con otro, van marcando la diferencia. Recoger la basura que encuentras cuando vas de paseo es un gran aporte.
Me gustó mucho este libro y se los recomiendo para leer junto a sus hijos, sobrinos, nietos, abuelitos también. Hace falta leer a menudo lo relacionado con el medioambiente porque leyendo entendemos, aprendemos y podemos transmitir su importancia. Para que no se nos olvide, que planeta tenemos uno solo.
Gracias Panchito, excelente libro.

Texto: Paulina Jiménez Vega
Encargada de local
Librería Estudio

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