Desde hace ya un par de meses, como revista, nos ha tocado participar activamente en una serie de actividades que vinculan el llamado ecosistema de emprendimiento de las regiones de Biobío y Ñuble. El desafío -que siempre existe- es la capacidad de gestión que involucra la vinculación con diferentes instituciones públicas y privadas, entendiendo que detrás de las instituciones, pese a representar un estamento ficticio que cuenta con el respaldo de gremios, grupos económicos o gubernamentales, sólo hay personas, seres humanos con experiencias de vida distintas, con obligaciones, responsabilidades, deberes y derechos, más un aparato discursivo que brota bien sea de la misión, visión y objetivos planteados por sus superiores, o por el ímpetu del espíritu que les mueve a seguir adelante, y que toca reproducir de tanto en tanto cuando la interacción social o la opinión pública demandan el uso del verbo.

De esta forma, aunque nos relacionemos con autoridades tales como directores corporativos, alcaldes, gobernadores, fiscalizadores, seremis, gerentes, CEO’s, capitanes o subordinados, lo que hay debajo de la etiqueta es lo mismo: seres humanos que conviven en un mismo territorio y que tienen intereses en común.

Teniendo esta base donde formulamos una tabula rasa también ficticia, podríamos pasar al siguiente nivel y averiguar si los territorios y sus habitantes funcionan de la misma forma ante los mismos estímulos; la respuesta a esta interrogante fue resuelta ya hace décadas, incluso siglos, pues es de público conocimiento que incluso el uso del idioma varía según la geolocalización de los grupos demográficos. Así, a modo de ejemplo, obtenemos que en casos tan simples como la nominalización del pan francés encontramos las variables «marraqueta» o «pan batido» si nos desplazamos por Chile de norte a sur. Como este, los ejemplos son innumerables y se repiten de ciudad en ciudad, de país en país.

Es por ello que es necesario para el funcionamiento de la maquinaria estatal establecer normas, estatutos, leyes y decretos que permitan a la sociedad funcionar bajo un mismo orden, pese a las diferencias. Es deber del Estado ofrecer a los ciudadanos, entonces, las mismas oportunidades, para mantener un estatus quo.

Las mismas oportunidades para todos

En términos de actividades comerciales, llámese emprendimiento, negocios, mercado, la Ley en Chile permite una libre competencia que ofrece la misma cancha a todos los jugadores. La diferencia es que no todos entran a la cancha con el mismo equipo; unos entrarán con su tenida deportiva completa, otros lo harán sólo en shorts y polera. Los menos afortunados, con suerte entrarán a la cancha. Hago uso de esta metáfora como referencia al sistema educativo y a la metáfora utilizada por un ministro de Educación que planteaba que para emparejar la cancha de hockey había que quitarle los patines a todos.

El objetivo de Corfo y Sercotec es precisamente lo contrario a lo que planteaba en aquel entonces el líder de la cartera educativa de nuestro país: fomentar el desarrollo económico y social a través de impulsos económicos que ayuden a levantar negocios en todas las latitudes, atendiendo a las necesidades específicas de cada territorio. Así, por ejemplo, en el sur de Chile habrá mayores beneficiarios ligados a la acuicultura y la pesca, mientras en la zona centro sur habrá mayor interés por la agro y silvicultura.

Las grandes áreas productivas se encuentran bien delimitadas en Chile gracias a su geografía y a las divisiones sectoriales y políticas. Cada una de las regiones del país cuenta con diferentes áreas de fomento productivo que provienen de una misma fuente estatal y con instituciones a cargo de aterrizar los recursos donde se requiera.

Biobío y Ñuble

Hasta el 06 de septiembre de 2018, los recursos asignados a la Región del Biobío eran también los de la Provincia de Ñuble, que luego de esta fecha logra su independencia política y se convierte en Región. Desde entonces, el desafío ha sido el generar una identidad propia en términos de desarrollo productivo, cultural y social.

Cuando un territorio pasa de ser dependiente de una administración centralizada a kilómetros de distancia a tener el mando en sus propias manos, las cosas cambian. A cada región se le asigna una determinada cantidad de recursos, que representa una porción del presupuesto de la Nación. Dichos recursos deben ser bien administrados para que la zona se desarrolle de forma próspera y se logre que sus habitantes alcancen un mayor nivel de satisfacción en sus vidas. Algo que mucha veces se pierde de foco, cuando la atención se centra en el cumplimiento de indicadores.

Con la mirada fija en el desarrollo del ecosistema de emprendimiento, que engloba a todas aquellas personas y empresas que llevan a cabo su actividad comercial dentro de los límites de una u otra región, varios equipos de trabajo ligados a instituciones públicas y privadas se dan a la tarea de educar, instruir, guiar, monitorear y evaluar a los emprendedores de cada región. Muchas veces, financiados por programas Corfo.

En el caso de Biobío, el concepto de emprendimiento y el desarrollo de dicho ecosistema ha sido una preocupación constante durante décadas. Siendo Concepción una de las ciudades más grandes de Chile, con una gran cantidad de universidades que año a año gradúan a cientos de profesionales de todas las áreas, unida a otras comunas como Talcahuano o Coronel, que contribuyen a la economía a través de tareas logísticas de carga y descarga de bienes y suministros en sus puertos, es natural que el manejo de instrumentos públicos de fomento productivo sea mayor y esté ya consolidado. Los centros de negocios, incubadoras y coworks contribuyen también a este ecosistema vinculándose directamente con los ciudadanos que deseen emprender negocios o crecer con negocios ya iniciados, y se ligan tanto a universidades como a gremios y proyectos privados.

Con la escisión de Ñuble, de pronto la nueva región se transformó en un campo fértil para nuevos proyectos, pero también quedó en evidencia que el centralismo que ejercía la fuerza gravitante de la capital del Biobío había sido siempre poco equitativo con las comunas que hoy conforman el núcleo económico de esta unidad política, relegándolas a áreas como el turismo y la producción agrícola y vitivinícola. Es por ello que también hubo un interés creciente por conformar un ecosistema de emprendimiento propio, ya dejando atrás las décadas de dependencia de Biobío y proyectando un futuro más prometedor.

Volviendo al principio de este artículo, nuestro trabajo el último tiempo ha sido precisamente participar activamente de este nuevo núcleo de emprendimiento, conociendo también el territorio de Ñuble y a su gente. Al poco andar pudimos entender que el desafío es enorme, pues pareciera que Chillán tuvo que crecer durante mucho tiempo a la sombra de Concepción y esto se ve reflejado en una lenta adaptación a sistemas de trabajo colaborativo y a todo un universo de conceptos que aún deben ser introducidos para poder hablar de un ecosistema de emprendimiento consolidado. No obstante, esto no tiene nada de negativo, puesto que abre espacio al desarrollo de nuevos sistemas que sería inimaginable aplicar en ciudades como Santiago o Concepción.

Durante el último mes se desarrollaron varias actividades de vinculación relacionadas a emprendimiento y que tuvimos la suerte de cubrir como revista, entre ellas Ñuble Conecta (organizado por el centro Crece + Pyme de la FACEA UCSC) y la Feria de Alternativas de Financiamiento y Postulación a Proyectos Despega Ñuble 2022 (organizada por el cowork y centro de negocios Working Place Chillán). En ambas instancias el objetivo fue el mismo: vinculación del ecosistema emprendedor de Ñuble. Y en ambas pude presenciar un fenómeno que me hizo pensar en la enorme brecha que existe entre Biobío y Ñuble: pareciera que estuviéramos hablando de algo totalmente nuevo cuando hablamos de emprendimiento, de instrumentos de financiamiento y de trabajo colaborativo.

Aprovechando la visita del recién asumido Seremi de Economía de Ñuble, Erick Solo de Zaldívar, a la Feria Despega Ñuble 2022, aproveché de hacerle algunas preguntas precisamente sobre este tema.

¿Qué busca la Seremi al apoyar iniciativas como la Feria Despega Ñuble?

Lo que buscamos es precisamente fortalecer el ecosistema emprendedor. Entendemos que los centros de negocios son actores clave para el desarrollo del territorio y en ese sentido el compromiso de esta gestión es apoyarlos a través de los diferentes programas que tenemos en Corfo y Sercotec para impulsar la reactivación económica en la Región. Uno de los mandatos que nos dio el presidente Gabriel Boric es justamente apoyar a nuestros emprendedores; entendemos que han sido meses de mucha dificultad en el contexto de pandemia, es por ello que durante este segundo semestre habrá especial atención a apoyar a los emprendedores y emprendedoras para fortalecer los ecosistemas de emprendimiento.

Tengo entendido que usted se formó en Concepción, en la Región del Biobío, ¿Qué diferencias puede destacar en Ñuble respecto a Biobío en términos de desarrollo de negocios, emprendimiento y cómo se desenvuelve el mercado?

Bueno, son dos regiones con bastantes diferencias, pero sin lugar a dudas, dentro de los atributos que nosotros tenemos como Región tenemos particularidades relacionadas con temas de identidad y cultura. Creemos que tenemos una oportunidad que tenemos que potenciar y justamente va asociado a los atributos que tenemos como territorio; el tema de la artesanía, el tema de fortalecer la industria creativa, sin lugar a dudas son parte de los desafíos que tenemos dentro de este periodo. Esos son valores que nos diferencian de Biobío, es precisamente por eso que somos una Región; Ñuble se formó a partir, justamente, de los valores identitarios y territoriales que son de nuestra región hermana.

¿Hay algo que quieras destacar próximo en tu agenda?

Sí, estamos próximos a conformar la Mesa Regional de MiPymes y esto yo creo que se va a desarrollar dentro de las próximas tres semanas donde vamos a convocar a las diferentes MiPymes de la Región y en esta mesa vamos a canalizar todos los esfuerzos institucionales que vamos a desarrollar durante este segundo semestre, justamente, enfocados en fortalecer el emprendimiento en Ñuble.

Si bien es cierto, existen trazas de reticencia respecto al tema emprendimiento -que se entiende implícitamente están ligadas más que nada a un desconocimiento generalizado-, lo que se puede apreciar es una actitud conciliadora por parte de las autoridades y una voluntad formativa por parte de las instituciones que se encuentran ligadas al ecosistema como tal.

Es por ello que en cada evento de vinculación que se desarrolla en la Región se puede apreciar un gran interés por disminuir las brechas existentes y abrir el abanico de oportunidades que ofrece el Estado, las instituciones públicas y privadas, para que emprendedores de todas las áreas puedan acceder finalmente a un apoyo financiero que permita en primera instancia la reactivación económica luego de la pandemia de 2019, para posteriormente consolidar a Ñuble como un nuevo polo de desarrollo económico donde el foco está puesto no sólo en la economía interna, sino también en la exportación de bienes y servicios a otras latitudes.

Texto y fotografía: Fabián Rodríguez

frodriguez@thepenquist.com

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